Las aplicaciones del tratamiento criogénico multietapa CRYOBEST son innumerables. Las hay en prácticamente todos los sectores: metalmecánico, automoción, aeroespacial, siderurgia, forestal, agricultura, minería, obras públicas…
Las herramientas y utillajes de todo tipo están habitualmente sometidas a fuerte desgaste y, por ello, son un campo habitual de aplicación del proceso. Cuchillas (para metal, madera, papel, plástico, tejidos…), sierras, herramientas de mecanizado (brocas, plaquitas, machos, escariadores, fresas madre, brochas…), punzones, matrices, estampas, utillajes de conformado, moldes, electrodos, etc.
Pero no sólo se tratan herramientas. El uso del proceso CRYOBEST en componentes permite, en muchos casos aumentar su fiabilidad, alargar su vida útil o mejorar su estabilidad dimensional. Por ello se tratan elementos como engranajes, rodamientos, muelles, discos de freno, pistones, bielas, motores, cables, etc. Son sólo algunos ejemplos del potencial de esta tecnología en este tipo de aplicaciones.
Continuamente se encuentran nuevas aplicaciones en las que el tratamiento criogénico multietapa CRYOBEST demuestra su potencial y se utiliza con éxito. Por ello, también existen aplicaciones en otros campos de actividad: deportes del motor, material deportivo, instrumental quirúrgico, armas de fuego, instrumentos musicales, cables de audio…