Uno de los campos de aplicación más comunes para los tratamientos criogénicos ha sido y sigue siendo el de las herramientas empleadas en los procesos de mecanizado por arranque de viruta. Los esfuerzos mecánicos y térmicos producidos en estos procesos suelen ser muy elevados y, por ello, este tipo de herramientas suele estar sometido a fuertes desgastes.
Los materiales habituales para la fabricación de estas herramientas son los aceros rápidos (en especial los pulvimetalúrgicos) y los metales duros aunque también se utilizan materiales cerámicos y cermets.
Son innumerables las aplicaciones de este tipo en las que el uso del proceso Cryobest® permite aumentar el rendimiento las herramientas. Si embargo, es muy difícil extrapolar los resultados ya que están fuertemente ligados a la aplicación concreta y a los parámetros de proceso empleados en cada caso. Aspectos como el material de la herramienta, sus tratamientos o recubrimientos, el material a mecanizar, el lubricante, la temperatura, la velocidad de corte, el avance, la máquina e, incluso, el operario influyen en el rendimiento de las herramientas. La utilización del tratamiento criogénico multietapa Cryobest® es un factor añadido que, en muchas ocasiones, se manifiesta en un notable incremento de la vida de la herramienta.
Brocas, fresas de todo tipo, plaquitas , machos de roscar, escariadores, brochas… son algunas de las herramientas de este tipo. Aunque algunas se desechan una vez que sus filos se han desgastado, muchas de ellas se afilan varias veces antes de quedar inservibles. En estos casos la utilización del proceso Cryobest® es aún más ventajosa ya que sólo ha de aplicarse una vez además de ser totalmente compatible, entre otros, con los recubrimientos PVD o CVD que son muy comunes en este tipo de aplicaciones.
Los procesos de mecanizado se utilizan en la fabricación de componentes para muchos sectores y, por ello, los materiales a mecanizar son muy diversos. Aparte de los diversos tipos de acero y fundición habituales en sectores como el del automóvil, se mecanizan otros materiales como inoxidables, aluminios, titanio e inconel (habituales en la industria aeronáutica), composites o, incluso, madera.